

El té de moringa tiene una larga historia de uso en la cocina natural como bebida beneficiosa. Esta infusión, derivada de una planta originaria del sur de Asia, se utilizaba tradicionalmente en comunidades con acceso limitado a medicamentos. Hoy en día, muchos diabéticos la incorporan a su rutina diaria, aunque con precaución. ¿La razón? La moringa contiene compuestos cuyos posibles efectos sobre los niveles de azúcar en sangre se han estudiado.
Hoja de Receta
- Nombre: Té de Moringa
- Tiempo de Preparación: 10 minutos
- Nivel de Dificultad: Muy Fácil
- Raciones/Dosis: 1 taza
Ingredientes
- 1 cucharada de hojas secas de moringa (o un puñado de hojas frescas)
- 1 taza de agua filtrada
- Opcional: una rodaja de jengibre o unas gotas de limón
Instrucciones

- Pon agua en una olla y ponla a hervir.
- Una vez que hierva, agrega las hojas de moringa y reduce el fuego.
- Cocina a fuego lento durante 5 minutos.
- Retira del fuego, cuela y sirve caliente.
- Agrega jengibre o limón para darle sabor, si lo deseas.
Consejos y variaciones
- Usa las hojas más frescas posibles: El sabor es más intenso y picante.
- Evita añadir azúcar o edulcorantes artificiales. Para bebidas más dulces, puedes usar canela.
- Una infusión al día es suficiente para empezar. Presta atención a tu cuerpo.
- Si estás tomando medicamentos para el azúcar en la sangre, consulta primero con tu médico.
- La moringa también se puede consumir fría como bebida refrescante en verano.
«Algunos estudios han demostrado que ciertos compuestos de la moringa pueden ayudar a controlar el azúcar en la sangre.» Fuente: NCBI
Conclusión
El té de moringa no es solo una bebida natural, sino un pequeño ritual vinculado a tradiciones ancestrales y al cuidado consciente del cuerpo. Si eres diabético y quieres probar alternativas naturales, esta infusión puede ser un buen punto de partida, siempre que lo hagas con responsabilidad y bajo supervisión médica.
Este contenido es solo para fines informativos y no sustituye el consejo profesional.